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viernes, 22 de mayo de 2020

EL GATO QUE QUISO COMERSE LA LUNA

HOLA! ¿CÓMO ESTÁN? LES TRAEMOS UN CUENTO EN EL QUE UN GATO SE CONFUNDIÓ UN POQUITO Y CREYÓ QUE PODÍA COMERSE LA LUNA...
LO PUEDEN ESCUCHAR O LEER:



EL GATO QUE QUISO COMERSE LA LUNA, UN CUENTO DE JAVIER VILLAFAÑE. EDICIONES BIBLIOTECA NACIONAL




martes, 12 de mayo de 2020

Ideas para incorporar a las rutinas hogareñas durante esta quincena


Hola, ¿cómo están? Esta semana les traemos más ideas para las rutinas hogareñas...
¡Reinventando cuentos!
Es importante que dentro de la rutina de actividades que tengamos también le dediquemos tiempo a reflexionar sobre cuestiones sociales que forman parte de nuestra vida cotidiana.  
Los estereotipos son un conjunto de ideas simplificadas y mandatos que establecen modos de ser y hacer en función del género. Les proponemos distintas actividades para pensar los mensajes que transmiten las canciones, las narrativas y las publicidades.
Muchos de los cuentos que leemos refuerzan mandatos culturales que definen lo que se espera de mujeres y varones y reproducen desigualdades.
A continuación les compartimos una propuesta del Ministerio de Educación de C.A.B.A: un juego con cuentos clásicos para imaginar historias basadas en la igualdad para sumar a la rutina semanal!

lunes, 27 de abril de 2020

Historia de una Princesa, su papá y el Príncipe Kinoto Fukasuka


“Historia de una Princesa, su papá y el Príncipe Kinoto Fukasuka” de María Elena Walsh.




  • ¿Querés que te cuente esta historia María Elena Walsh? 




  • También la podés leer vos:



“Esta es la historia de una princesa, su papá, una mariposa y el Príncipe Kinoto Fukasuka.
Sukimuki era una princesa japonesa. Vivía en la ciudad de Siu Kiu, hace como dos mil años, tres 
meses y media hora


En esa época, las princesas todo lo que tenían que hacer era quedarse quietitas. Nada de ayudarle a la mamá a secar los platos. Nada de hacer mandados. Nada de bailar con abanico. Nada de tomar naranjada con pajita. Ni siquiera ir a la escuela. Ni siquiera sonarse la nariz. Ni siquiera pelar una ciruela. Ni siquiera cazar una lombriz. Nada, nada, nada. Todo lo hacían los sirvientes del palacio: vestirla, peinarla, estornudar por… –atchís–, por ella, abanicarla, pelarle las ciruelas. ¡Cómo se aburría la pobre Sukimuki!
Una tarde estaba, como siempre, sentada en el jardín papando moscas, cuando apareció una enorme Mariposa de todos colores. Y la Mariposa revoloteaba, y la pobre Sukimuki la miraba de reojo porque no le estaba permitido mover la cabeza.
–¡Qué linda mariposapa! –murmuró al fin Sukimuki, en correcto japonés.
Y la Mariposa contestó, también en correctísimo japonés:
–¡Qué linda Princesa! ¡Cómo me gustaría jugar a la mancha con usted, Princesa!
–Nopo puepedopo –le contestó la Princesa en japonés.
–¡Cómo me gustaría a jugar a escondidas, entonces!
–Nopo puepedopo –volvió a responder la Princesa haciendo pucheros.
–¡Cómo me gustaría bailar con usted, Princesa! –insistió la Mariposa.
–Eso tampococo puepedopo –contestó la pobre Princesa.
Y la Mariposa, ya un poco impaciente, le preguntó:
–¿Por qué usted no puede hacer nada?
–Porque mi papá, el Emperador, dice que si una Princesa no se queda quieta, quieta, quieta como una galleta, en el imperio habrá una pataleta.
–¿Y eso por qué? –preguntó la Mariposa.
–Porque sípi –contestó la Princesa–, porque las Princesas del Japonpón debemos estar quietitas sin hacer nada. Si no, no seríamos Princesas. Seríamos mucamas, colegialas, bailarinas o dentistas, ¿entiendes?
–Entiendo –dijo la Mariposa–, pero escápese un ratito y juguemos. He venido volando de muy lejos nada más que para jugar con usted. En mi isla, todo el mundo me hablaba de su belleza.
A la Princesa le gustó la idea y decidió, por una vez, desobedecer a su papá.
Salió a correr y bailar por el jardín con la Mariposa.
En eso se asomó el Emperador al balcón y al no ver a su hija armó un escándalo de mil demonios.
–¡Dónde está la Princesa! –chilló.
Y llegaron todos sus sirvientes, sus soldados, sus vigilantes, sus cocineros, sus lustrabotas y sus tías para ver qué le pasaba.
–¡Vayan todos a buscar a la Princesa! –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Y allá salieron todos corriendo y el Emperador se quedó solo en el salón.
–¡Dónde estará la Princesa! –repitió.
Y oyó una voz que respondía a sus espaldas:
–La Princesa está de jarana donde se le da la gana.
El Emperador se dio vuelta furioso y no vio a nadie. Miró un poquito mejor, y no vio a nadie. Se puso tres pares de anteojos y, entonces sí, vio a alguien. Vio a una mariposota sentada en su propio trono.
–¿Quién eres? –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Y agarró un matamoscas, dispuesto a aplastar a la insolente Mariposa.
Pero no pudo.
¿Por qué?
Porque la Mariposa tuvo la ocurrencia de transformarse inmediatamente en un Príncipe. Un Príncipe buen mozo, simpático, inteligente, gordito, estudioso, valiente y con bigotito.
El Emperador casi se desmaya de rabia y de susto.
–¿Qué quieres? –le preguntó al Príncipe con voz de trueno y ojos de relámpago.
–Casarme con la Princesa –dijo el Príncipe valientemente.
–¿Pero de dónde diablos has salido con esas pretensiones?
–Me metí en tu jardín en forma de mariposa –dijo el Príncipe– y la Princesa jugó y bailó conmigo. Fue feliz por primera vez en su vida y ahora nos queremos casar.
–¡No lo permitiré! –rugió el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
–Si no lo permites, te declaro la guerra –dijo el Príncipe sacando la espada.
–¡Servidores, vigilantes, tías! –llamó el Emperador.
Y todos entraron corriendo, pero al ver al Príncipe empuñando la espada se pegaron un susto terrible.
A todo esto, la Princesa Sukimuki espiaba por la ventana.
–¡Echen a este Príncipe insolente de mi palacio! –ordenó el Emperador con voz de trueno y ojos de relámpago.
Pero el Príncipe no se iba a dejar echar así nomás.
Peleó valientemente contra todos. Y los vigilantes se escaparon por una ventana. Y las tías se escondieron aterradas debajo de la alfombra. Y los cocineros se treparon a la lámpara.
Cuando el Príncipe los hubo vencido a todos, preguntó al Emperador:
–¿Me deja casar con su hija, sí o no?
–Está bien –dijo el Emperador con voz de laucha y ojos de lauchita–. Cásate, siempre que la Princesa no se oponga.
El Príncipe fue hasta la ventana y le preguntó a la Princesa:
–¿Quieres casarte conmigo, Princesa Sukimuki?
–Sípi –contestó la Princesa entusiasmada.
Y así fue como la Princesa dejó de estar quietita y se casó con el Príncipe Kinoto Fukasuka. Los dos llegaron al templo en monopatín y luego dieron una fiesta en el jardín. Una fiesta que duró diez días y un enorme chupetín. Así acaba, como ves, este cuento japonés.


M. E. Walsh, en “Cuentopos de Gulubú”

martes, 1 de enero de 2019

EL CHICO QUE NO SE PODÍA DORMIR

HOLA, ¿CÓMO ESTÁN? 

¿LES PASA QUE HAY NOCHES QUE NO PUEDEN DORMIR? QUÉ FEO CUANDO PASA ESO... ESTE CUENTO TRATA DE ESE TEMA, ¿LO ESCUCHAMOS?


Arte de Anna Silivonchik






EL CHICO QUE NO SE PODÍA DORMIR, DE HEBE UHART 






¿QUIEREN LEER MIENTRAS ESCUCHAN? LES TRANSCRIBO EL CUENTO PARA QUE PUEDAN HACERLO:


HABÍA UNA VEZ UN CHICO QUE NO SE PODÍA DORMIR. TODAS LAS NOCHES SU MAMÁ LE DEJABA UN VELADOR PRENDIDO, MUY LINDO, CON UN FOCO TAN CHIQUITO COMO UN GARBANZO.

PRIMERO LLAMÓ A SU MAMÁ Y DIJO:

-¡MAMÁ, TENGO SED!

LA MAMÁ SE LEVANTÓ Y LE TRAJO UN VASO DE AGUA.

DESPUÉS SE QUEDÓ CON UN OJO ABIERTO Y OTRO CERRADO Y LE DIJO DE NUEVO.

-¡MAMÁ! ¿TE ACORDÁS CUANDO FUIMOS A ESE LUGAR? ¿CÓMO ERA?

-BUENO, AHORA DORMÍTE- DIJO  LA MAMÁ QUE QUERÍA DORMIR, PORQUE LAS MADRES PRECISAN DORMIR TAMBIÉN.

ÉL MIRABA LA SILLA Y LE PARECÍA QUE NO ERA LA QUE VEÍA TODOS LOS DÍAS; AHORA PARECÍA QUE LA SILLA TENÍA UN VESTIDO LARGO Y ARRIBA UNA CABECITA CHIQUITA QUE SE IBA PONIENDO MÁS CLARA.

-¡MAMÁ!- DIJO.

PERO LA MAMÁ SE HABÍA DORMIDO. ENTONCES CERRÓ LOS OJOS. CUANDO CERRÓ LOS OJOS VIO PASAR MONTONES DE REDONDELITO COMO GRANOS DE ARROZ, PASABAN Y PASABAN. ERAN TANTOS COMO SI TODO EL MUNDO ESTUVIERA CUBIERTO DE GRANOS DE ARROZ. CUANDO ABRÍA LOS OJOS, ESOS ARROCES DESAPARECÍAN.

SU MAMÁ LE HABÍA DICHO:

-PARA DORMIRSE HAY QUE CONTAR OVEJAS.

OVEJAS QUE SALTAN UN ALAMBRADO, UNA DETRÁS DE OTRA VAN SALTANDO. OVEJAS, NO ABEJAS, PORQUE LAS ABEJAS VUELAN DE FLOR EN FLOR Y NO SE PUEDEN CONTAR.

-¿Y SI CUENTO PERROS?- DIJO EL CHICO. CERRÓ LOS OJOS Y EMPEZÓ A CONTAR PERROS. PERO LOS PERROS HACÍAN UN BOCHINCHE BÁRBARO, VENÍAN TODOS JUNTOS, NO CRUZABAN UNO DETRÁS DEL OTRO. UNO SE ENREDÓ EN EL ALAMBRADO, OTRO LADRABA CON LAS OREJAS BIEN PARADAS.

-VOY A CONTAR OVEJAS- PENSÓ.

CERRÓ LOS OJOS Y APARECIÓ UNA OVEJITA SOLA, CHIQUITA, CON LA LANA UN POCO SUCIA. ESA OVEJA COMÍA PASTO PERO SIN GANAS, PARECÍA MEDIO TRISTE Y SEGURO QUE NO QUERÍA CRUZAR EL ALAMBRADO. NI PENSABA.

ÉL NO SE PODÍA DORMIR PORQUE AL DÍA SIGUIENTE SE IBA A IR DE EXCURSIÓN CON LA ESCUELA A BUENOS AIRES, EN UN COLECTIVO Y NUNCA HABÍA IDO DE EXCURSIÓN. A LA MAÑANA EN LA ESCUELA HABÍAN SALTADO TODOS JUNTOS Y GRITABAN.

-¡EXCURSIÓN! ¡EXCURSIÓN!

ÉL TENÍA QUE LLEVAR UN PAQUETE A LA EXCURSIÓN CON SÁNDWICHES Y MANZANAS. ENTONCES PENSÓ: “¿ESTARÁ EL PAQUETE? VOY A MIRAR SI ESTÁ”.

SE LEVANTÓ Y VIO QUE EN LA COCINA ESTABAN LOS SÁNDWICHES Y LAS MANZANAS. ENTONCES LA MAMÁ SINTIÓ QUE ANDABA LEVANTADO Y LE DIJO:

-¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?

-NADA, NADA.

LA MAMÁ LO ACOMPAÑÓ A LA CAMA Y DIJO:

-BUENO, DORMÍTE AHORA- LE DIO UN BESO Y LE ACOMODÓ LA FRAZADA BIEN ACOMODADA, PORQUE ÉL SE HABÍA DESTAPADO TODO.

ENTONCES EMPEZARON A APARECER LAS OVEJAS, UNA DETRÁS DE OTRA. ERAN OVEJAS GORDAS, CON UNA LANA SUAVE Y CON RULITOSA; LEVANTABAN LA PATITA Y UNA, LEVANTABAN LA PATITA Y DOS, Y SEGUÍAN PASANDO. DESPUÉS YA APARECÍA QUE IBAN FLOTANDO, CADA VEZ SE HACÍAN MÁS GRANDES LAS OVEJAS, AHORA SE VEÍA TODO CLARO, SUAVE, ENRULADO, UNA COSA TODA BLANCA QUE SE MOVÍA DESPACIO, Y SE QUEDÓ DORMIDO.

 


ESTE CUENTO  FUE PUBLICADO EN LOS LIBROS "EL BUDÍN ESPONJOSO" Y  "EL GATO TUVO LA CULPA"







CAPERUCITA ROJA

HOLA CHICOS Y CHICAS!!! ESTOY MUY CONTENTA DE QUE VEAMOS ESTE CUENTO... QUE ES UNA VERSIÓN DE CAPERUCITA ROJA.


CAPERUCITA ROJA 


ESTE CUENTO, ¿TIENE  DIFERENCIAS CON LA HISTORIA QUE USTEDES CONOCÍAN?

¿SE ANIMAN A CONTARLE ESTE CUENTO A ALGUIEN QUE USTEDES QUIERAN MUCHO?



SECRETOS DE FAMILIA

HOLA, ¿CÓMO ESTÁN?  LAS Y LOS INVITO A CONOCER ESTA HISTORIA QUE NOS REVELA UN SECRETO DE LA FAMILIA DE LA PROTAGONISTA QUE TE PONDRÁ LOS PELOS DE PUNTA!

¿QUÉ ESTARÁ VIENDO LA NENA A TRAVÉS DE LA MIRILLA DE LA PUERTA? 
¿CUÁL SERÁ EL SECRETO DE FAMILIA?

SECRETOS DE FAMILIA, DE ISOL 



¿QUIEREN QUE LES CUENTE ESTE CUENTO? ENTONCES A ESCUCHAR SE HA DICHO!:



LA FAMILIA DE USTEDES, ¿ES COMO LA DE LA NENA? 
¿A QUÉ ANIMAL SE PARECE POR LAS MAÑANAS? 

MI FAMILIA SERÍA UNA TORTUGA...NOS MOVEMOS MUUUYYYY LENTO: 



SI QUIEREN PUEDEN CONTARME EN LOS COMENTARIOS DEL BLOG